dom

15

jul

2012

Xena (y II): Fanfiction homoerótico

Xena también se convirtió, con el andar de los capítulos, en una serie completamente intertextual e inserta en el imaginario freak y el mundillo del fandom. Además, el supuesto "subtexto" lésbico, que la convirtió en serie de culto para el colectivo homosexual estadounidense y de todo el mundo, dio lugar a piruetas curiosas. Por ejemplo, cuando la diosa Atenea hizo su aparición en la serie, fue como antagonista y luciendo una armadura dorada semejante a la de Sailor Galaxia, villana de Sailor Moon, el anime y manga de género shojo también célebre por la ambigüedad sexual –mucho mejor tolerada por la ficción japonesa y su público– de algunas de sus heroínas, muy especialmente la Sailor Urano, que prefiere vestirse y peinarse como un hombre a tiempo completo, creando toda clase de ¿simpáticos? malentendidos.


Mención aparte merece una serie tan inserta en el imaginario del fandom como The Simpsons, en la que hizo su aparición Lucy Lawless en un capítulo en que es acosada por un fan y que debe pasarse explicando que no es Xena, sino la actriz que la interpreta –en España incomprensiblemente “traducida” como "Lucy Sin Ley" en un arrebato de literalidad de los dobladores–.

Igualmente es célebre el número #16 del volúmen #3 de la serie de cómics norteamericana Strangers in paradise. Este tebeo por entregas, obra del guionista y dibujante Terry Moore –autor con una larga experiencia en televisión a sus espaldas–, se inserta en el género conocido en EEUU como slice of life, especializado en narrar escenas más bien cotidianas en las vidas de sus personajes sin mucho más argumento que las relaciones entre estos, y narra las vicisitudes sentimentales de la sensible y muy maltratada por sus múltiples exnovios Francine, su compañera de piso, mejor amiga desde el instituto Katchoo, enamorada de ella hasta las trancas nada en secreto, y David, un pretendiente de la coprotagonista que surge al comienzo de la serie.

En el citado número, Francine y Katchoo se preparan para ver, "como cada jueves", el capítulo de Xena: Warrior princess cuando la segunda recibe un golpe en la cabeza. Despierta entonces, en un tópico consagrado hace un par de siglos por Mark Twain, atrapada en la serie y convertida en Gabrielle, con Francine como Xena. El reparto de papeles no le satisface en absoluto, ya que es de sobra la más agresiva de las dos, en cualquier sentido, pero le cae en gracia por ser rubia y bajita en comparación al físico más imponente de su morena más-que-amiga. Durante el número acabarán encontrando a David en el rol de un Joxer igual de sensible que el de la serie pero más apuesto y con menos ansias de convertirse en guerrero. Igualmente popular entre los fans fue el intercambio de chistes con Buffy: Vampire Slayer, cuando Gabrielle leía el pergamino "Buffus: Cazaménades2.

La misma Lucy Lawless ha tenido diversas apariciones como estrella invitada en un buen puñado de series de televisión, y es un personaje habitual de las convenciones de fans. Destaca el papel central que ocupó en el remake de Battlestar Galactica –con un personaje que fue creciendo a partir de un cameo, de nuevo–, o en arcos argumentales de X Files y Veronica Mars, además de The L Word, serie de televisión norteamericana dedicada a retratar la vida de una serie de personajes con el único aspecto en común de ser lesbianas, o la comedia Two and a Half Men, en paralelo a una aparición anterior de su compañero en Hercules, Kevin Sorbo. Además, ha puesto la voz a Wonder Woman en las películas animadas de la Justice League of America y a uno de los personajes principales de la adaptación de Dragonlance.
Por otro lado, la serie comparte escenarios con la definitiva consagración del imaginario fandom dentro de la producción de ficción mainstream, lo cual es una manera muy rebuscada de decir que se rodó en los mismos lugares que lo haría posteriormente la trilogía de El Señor de los Anillos, pero con mucho menos presupuesto. Sam Raimi, futuro director de la adaptación al cine de Spiderman, es uno de sus productores, lo cual coloca en el reparto automáticamente a su hermano Ted, interpretando al torpón Joxer, y al escritor, director y actor de culto en películas de serie B, Bruce Campbell, que interpretó a Autolycus, ladrón con pico de oro que pone en aprietos a Xena y Hércules, y llegó incluso a dirigir un par de episodios de cada serie.

Hay que tener muy claro que Xena: Warrior Princess es una serie que interactuó constantemente con su propio fandom de manera mucho más directa de lo que puedan haberlo hecho recientemente, a pesar de su supuesta mayor accesibilidad, series como Lost o Héroes, por no salir del medio televisivo. Célebre es el caso de la escritora Melissa Good, autora de diversos fanfictions "Uber", que acabó guionizando dos capítulos de la sexta y última temporada.

A estas alturas suponemos evidente que la insistencia en el aspecto sexual de las aventuras de Xena: Warrior Princess, no es gratuita. Para empezar, está asumida por gran parte de los fans, y de la escasa crítica especializada que se ha ocupado de la serie, como uno de los pilares básicos de su éxito, y es la razón de por qué se ha constituido en una serie de culto entre colectivos homosexuales. Es relativamente fácil caer en el "no hay para tanto" desde la perspectiva española de 2012, pero aún hoy en los EEUU es muy difícil encontrarse con una representación "normalizada" de la homosexualidad en series de televisión en abierto y en horario de máxima audiencia. De hecho, la explicitud de la relación entre las protagonistas es muy relativa hasta las últimas temporadas, y los productores jugaron hábilmente a la ambigüedad para, en última instancia, subir los índices de audiencia alimentando el morbo, más que proponerse luchar por la libertad sexual. Entre medias, usaron juegos de la ficción, como atrapar a Xena en el cuerpo de un hombre y que fuese en esta forma en que besase a Gabrielle por primera vez, o dobles sentidos en los que se suponía que las protagonistas sí mantenían una relación pero no se mostraba en pantalla, del mismo modo que no se suele ver a los personajes comer o ir al baño. Tantos "puntos de fuga" en el mundo de ficción alimentaron las relecturas y los fanfiction durante los seis años que duró la serie y aún hoy, cuando se mantiene como serie de culto y sigue vendiendo DVDs y abundante merchandising.

Hay que señalar que por cada estudio que define a Xena como heroína feminista hay otro que la califica de objeto sexual, muy en la línea de las mencionadas Wonder Woman y Red Sonja, cuyos vestuarios imposibles las sitúan mejor para ser contempladas por el público masculino que tomadas como ejemplo por el femenino. Otra cosa es si tomamos el potencial "revolucionario" de la serie en estar dirigido a un público femenino homosexual, que pueda por igual tomar a las protagonistas como modelos, o al menos aferrarse a ellas como representación "normalizada" de las relaciones lésbicas, al mismo tiempo que las contempla como objetos sexuales sin que ello le suponga ninguna contradicción.

Los fanfictions de Xena, de hecho, constituyen casi un género en sí mismos dentro del fandom y han dado origen a dos categorías, el "Alt" y el "Uber". La primera no se encuentra muy extendida, pero sería la versión femenina del slash, casi inaugurada en el imaginario del fandom por la propia serie. Los defensores de esta denominación se basan precisamente en la ausencia casi absoluta de fanfictions de contenido lésbico en el slash, más centrado en Kirk y Spock o Batman y Robin, hasta la irrupción de Xena y Gabrielle. El "Uber", por su parte, bastante común, consiste en la reubicación de los personajes en una época o contexto diferente al original, en ocasiones otro mundo de ficción ya existente.

La propia Xena: Warrior princess juega al "uber" en el capítulo Deja vu all over again, que cerró la cuarta temporada de la serie, donde asistimos a las reencarnaciones de Xena, Gabrielle y Joxer en la actualidad, sólo que con el alma de Xena en un cuerpo de hombre, lo que da para otro beso entre las protagonistas. El capítulo, de 1999, fue una broma paralela a otro de la serie madre, Hercules, titulado For Those of You Just Joining Us..., en el que los actores del reparto aparecían interpretando a los productores de la serie (y decidiendo si la cancelaban o no). El antes mencionado capítulo del cómic Strangers in paradise sería una pirueta "uber", por ser precisamente un "uber" de los personajes de Sip trasladado al universo de Xena, pero al mismo tiempo señala los paralelismos de estos como "uber" del trío principal Xena-Gabrielle-Joxer. Los escritores de fanfictions sobre Xena: Warrior princess, además, son llamados "bardos" o "rookers" en honor a la aedo aprendiz Gabrielle.

Xena nació como objeto sexual en la misma medida que Red Sonja. La lectura homosexual se explotó en aras del negocio, y con el tratamiento de una fantasía sexual masculina entronizada por el porno –y por Baudelaire–. Ahora bien. Si atendemos a Internet, la mayoría de fans y escritoras de fanfiction son mujeres, y el fenómeno trasciende círculos del fandom habitual de los mundos de ficción para introducir en el colectivo homosexual como "forma de vida alternativa".

Esto puede interpretarse como que en última instancia la verdadera carga subversiva de Xena se encontró en hacer explícita un tipo de sexualidad o mirada lúbrica normalmente reservada en el inconsciente colectivo a los hombres heterosexuales, en otro, digamos, diametralmente opuesto en la escala de lo políticamente correcto –en el contexto en que fue producida la serie–, como el de las mujeres homosexuales. Es decir, en explicitar esa agresividad física y sexual y asumirla como "normalizada". Tampoco es en realidad algo subversivo, pues como todo en el capitalismo, amplia la base del modelo disfrazándola de derechos asumidos, pero sin atacar a los principios del sistema, y además se produjo para ganar dinero –y dentro de la campaña de asunción de normalidad de lo geek, que en el fondo no es sino el consumismo más abyecto, el objeto absurdo que sirve como de placebo de la participación en mundos de ficción convertidos en franquicias comerciales–.

Continuará...
El Advenedizo

Entrega anterior de XENA:

Xena (I): La vagina dentada quijotesca.

 

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Comentarios: 2
  • #1

    Ramón Vidal (jueves, 12 julio 2012 12:41)

    Curioso y muy bien documentado.
    Creo que no tengo nada más que decir.

  • #2

    u=4146 (lunes, 29 abril 2013 12:30)

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